botox


Toxina botulínica (bótox)

Es el tratamiento estético más empleado en el mundo por su seguridad y resultados.

La toxina botulínica es una proteína que actúa relajando la musculatura facial temporalmenteatenuando las arrugas de expresión no estáticas.  Su acción por tanto no es rellenar la arruga sino mejorarla o prevenir que ésta llegue a formarse.

Los mejores candidatos, por ello, son los pacientes que presentan, fundamentalmente, arrugas o surcos faciales producidos o agravados por la expresión facial. Igualmente, los pacientes jóvenes con primeras arrugas de expresión. Así, en caso de arrugas dinámicas y personas de mayor edad, generalmente se usa combinado con otras terapias como los productos de relleno como el ácido hialurónico.


Procedimiento

Su aplicación se realiza de forma selectiva sobre un determinado músculo o parte del mismo, para obtener un resultado natural. El tratamiento no es doloroso por lo que no precisa anestesia. La duración del tratamiento es muy breve, unos 15 o 30 minutos. Habitualmente no deja ninguna marca por lo que el paciente se puede incorporar a su actividad diaria de forma prácticamente inmediata.


Resultados

El Botox atenúa las “patas de gallo”, las arrugas del entrecejo y de la frente, y eleva ligeramente las cejas, dando un aspecto más descansado y joven al rostro. También puede aplicarse en el cuello para suavizar las bandas platismales o “raíles”.

Los resultados son visibles entre el tercer y quinto día y definitivos en quince días.

Su duración es de aproximadamente de seis meses, aunque puede existir variabilidad en función de las características individuales de cada paciente (edad, tipo de piel, tipo de arrugas, hiperfunción de musculatura…)